Capítulo 2: El de la voz

sus abogados y varios asesores de comunicación.

Las cámaras se encendieron.

—Durante años —declaró Preston—, he confiado en que las instituciones financieras actuaran de manera responsable. Sin embargo, los documentos que han salido a la luz plantean preguntas graves sobre Altair Capital y sus operaciones.

Un periodista levantó la mano.

—Señor Lyle, ¿está diciendo que Altair financió actividades ilegales?

Preston fingió vacilar.

—No me corresponde juzgar. Pero cuando una organización mueve cantidades tan enormes de dinero, debe responder ante la ley.

Otro periodista preguntó:

—¿Su empresa recibió financiación de Altair?