Capítulo 2: El de la voz

trasera.

Era uno de los agentes que Calvin había apostado cerca del edificio.

—¡Suba!

Reese entró y el coche arrancó a toda velocidad.

Solo cuando estuvieron a varias calles de distancia, abrió la mano y comprobó que el dispositivo seguía allí.

Pero Thomas había quedado atrás.

Y Calvin continuaba desaparecido.

A las once y veinte, Reese llegó a una casa segura de Altair Capital.

El equipo de seguridad confirmó que Calvin había sido liberado y trasladado a un hospital para recibir atención médica. Tenía varias costillas magulladas, pero estaba consciente.