Capítulo 2: El de la voz

presentarse como una víctima perfecta. Admitió que había aceptado dinero de Preston y que, durante un tiempo, había preferido no hacer preguntas.

Pero también entregó los mensajes y las grabaciones que podían ayudar a esclarecer la conspiración.

—No puedo cambiar lo que hice —le dijo a Reese durante su declaración—. Solo puedo dejar de mentir.

Reese aceptó escucharla, aunque no le ofreció una amistad que todavía no podía sentir.

En cuanto a Augustus, presentó voluntariamente los documentos financieros y reconoció su responsabilidad por haber encubierto las transferencias iniciales. No había