Capítulo 2: El de la voz

que, por fin, empezaban a comprender el precio de sus errores.

Seis meses después, Reese estaba sentada junto a una ventana de su casa, contemplando la luz del amanecer.

Su embarazo había continuado bajo supervisión médica. Después de todo lo ocurrido, había aprendido a valorar cada consulta, cada movimiento y cada pequeño momento de tranquilidad.

Calvin permanecía cerca, aunque ya no necesitaba vigilar cada puerta como si el peligro pudiera aparecer en cualquier instante.

Altair Capital había superado la crisis. Una auditoría independiente confirmó que las acusaciones principales contra la