Capítulo 2: El de la voz

la verdad.

Pero ninguno había conseguido destruirla.

Porque Reese no había vencido por tener más dinero, más influencia o un apellido poderoso.

Había vencido porque, cuando todos intentaron decidir por ella, tuvo el valor de decir no.

Y esa fue la lección que decidió transmitirle a su hija: el amor verdadero nunca exige que sacrifiques tu dignidad, tu libertad ni tu propia voz.

FIN.