Capítulo 2: El de la voz

prometerte cuándo. Pero podemos empezar de nuevo, siempre que nunca vuelvas a ocultarme la verdad.

Augustus asintió.

Y esa vez, no intentó pedir nada más.

Reese miró a Eleanor, luego el jardín iluminado por el sol, y comprendió que había recuperado algo mucho más valioso que una fortuna.

Había recuperado el derecho a decidir su propia vida.

Preston había intentado convertirla en una mujer indefensa. Margaret había querido utilizarla como una pieza en su lucha por el poder. Incluso Augustus había cometido el error de creer que podía protegerla ocultándole