oportunidad de redimirse. Significaba permitirles convertirse en la familia que se había enterado a tiempo, que había ido a verlo y le había sostenido la mano. Mientras tanto, yo seguiría siendo la chica a la que habían echado de casa con una bolsa de viaje.
Quería que tuvieran que preguntármelo a mí.
Mi hermano murió durante aquellas dos semanas.
En aquella carta había escrito dónde estaba ingresado. Había indicado la planta, la habitación y todo lo necesario para encontrarlo.
La envié en septiembre, tres meses después de su muerte, sin