aquello. Tendrá que vivir con ello, y sabe perfectamente lo que hizo.
Pero existe una diferencia entre guardar un secreto por alguien y empezar a disfrutar del poder que te da mantenerlo oculto.
En algún momento de abril, mi secreto cambió de bando. No sabría decirte exactamente qué día.
Al principio, estaba protegiendo a un hombre moribundo que me había pedido que lo hiciera.
Pero en mayo yo ya era una chica de diecinueve años, con una carta guardada en un cajón, decidiendo cuándo…
…dos personas podían saber dónde estaba