TODOS ABANDONARON AL ANCIANO INDIGENTE, PERO UNA ENFERMERA EMBARAZADA LO SALVÓ… SIN IMAGINAR QUE ERA EL PADRE DEL MULTIMILLONARIO MÁS PODEROSO DE MÉXICO

llamar?

Mariana negó con la cabeza.

—No tengo a nadie cercano.

La enfermera le dedicó una sonrisa compasiva.

—No está sola. Estamos aquí con usted.

Aquellas palabras le recordaron al anciano que había encontrado frente al hospital.

Aquel hombre que también había estado solo.

Que había preguntado por qué lo ayudaba.

Y que, pese a todo lo que había sufrido, todavía se preocupaba por ella.

Mariana se secó una lágrima.

—Espero que su padre esté mejor —murmuró.

No sabía que, en ese preciso instante, Alejandro Mendoza estaba cruzando las puertas