lo miró.
—¿Qué cosa?
—Cuando su bebé esté listo para volver a casa, me gustaría ayudarla a encontrar una vivienda segura y ofrecerle acceso a los servicios médicos y al apoyo que necesite. No como pago por haber ayudado a mi padre. Tampoco como un favor que tenga que devolverme.
Mariana bajó la mirada.
—No quiero sentir que le debo algo.
—No me deberá nada. Podemos hacerlo mediante una fundación independiente, con condiciones claras y sin obligaciones personales. Si prefiere no aceptar, lo respetaré.
Mariana permaneció callada durante un largo