TODOS ABANDONARON AL ANCIANO INDIGENTE, PERO UNA ENFERMERA EMBARAZADA LO SALVÓ… SIN IMAGINAR QUE ERA EL PADRE DEL MULTIMILLONARIO MÁS PODEROSO DE MÉXICO

suelo.

En el miedo que había sentido.

En las personas que habían pasado de largo.

Y en el hombre que había aparecido para reconocer a su padre.

Nunca había imaginado que aquella decisión cambiaría tantas vidas.

—Acepto —dijo finalmente—. Pero con una condición.

Alejandro arqueó las cejas.

—La escucho.

—Quiero que el programa atienda a las personas por lo que necesitan, no por quiénes son. Si alguien llega sin dinero, sin documentos o sin ropa limpia, no puede recibir un trato peor por eso.
Alejandro asintió inmediatamente.

—Estoy de acuerdo.