de inmuebles. Había empezado reformando un piso diminuto de Lavapiés. Trabajó fines de semana, renunció a vacaciones y reinvirtió cada alquiler hasta constituir Albor Patrimonio, una pequeña sociedad inmobiliaria. Su adquisición más importante fue un chalet de 6 dormitorios en Pozuelo de Alarcón, comprado 3 años antes de conocer a Álvaro.
Al principio, él parecía orgulloso de ella. Dirigía una consultora y aseguraba que admiraba a las mujeres independientes. Se casaron después de 18 meses de relación. Sin embargo, en cuanto se mudó al chalet, comenzó a comportarse como si