que llegue a casa sano y salvo —respondí.
No pregunté nada más.
5. El último intento
La víspera de mi partida estaba terminando de organizar mis documentos cuando Nora me avisó de que alguien había llamado a la puerta.
Era Ethan.
Había regresado.
Tenía ojeras profundas, la barba descuidada y llevaba la chaqueta que yo le había regalado por nuestro tercer aniversario.
Al verme, dio un paso hacia delante.
—Clara…
No lo dejé abrazarme.
—¿Dónde está Lily?
Ethan bajó la mirada.
—Volvió por su cuenta.
—¿Y la autocaravana?
—En un