Mi prometido construyó una autocaravana para nuestra luna de miel… pero puso a otra mujer en mi asiento y me dejó en casa

Lily no tiene nada que ver con mis cuentas.

Él golpeó la mesa.

—¡Todo tiene que ver! Estoy intentando hacer algo bueno por alguien que quizá no vuelva a tener otra oportunidad.

Lo miré durante un largo instante.

—Entonces espero que puedas pagar ese acto de generosidad con tu propio dinero.

Cogí la maleta.

Ethan se colocó frente a la puerta.

—¿Adónde vas a ir a estas horas?

—A casa de Nora.

—Clara, deja de hacer teatro. Mañana hablaremos cuando estés más tranquila.

—No hay nada que hablar sobre nuestra