mientras ordenaba unas cajas de tu antiguo apartamento.
Me la entregó.
Era mi cuaderno de planes de viaje.
En la primera página había una lista escrita por mí, años atrás:
«Montañas nevadas. Carreteras interminables. Dormir bajo las estrellas. Ver amanecer desde la ventanilla».
Debajo, con la letra de Ethan, había una frase:
«Nuestra luna de miel perfecta».
Pasé los dedos por aquellas palabras.
Nora me preguntó:
—¿Te pone triste?
Miré la lista.
—Un poco. Pero no por él.
—¿Entonces?
—Porque tardé demasiado en darme cuenta de que podía hacer todas