acusado de fraude.
Sentí un escalofrío.
—¿Aceptaste?
—No al principio. Pero aquella noche alguien me siguió hasta casa. Encontré mi apartamento registrado. Me asusté.
Gu Yan se frotó las manos.
—La señora Su organizó mi salida del país. Me prometió que nadie sufriría consecuencias si guardaba silencio.
—Pero yo tuve que casarme con Jingshen.
Mi hermana empezó a llorar de nuevo.
—Eso no lo supe hasta después. Me dijeron que la boda se había cancelado.
Me levanté y caminé hasta la ventana.
Durante tres años había culpado a Gu Yan