EL DÍA QUE VOLVIÓ SU PRIMER AMOR, LE PEDÍ EL DIVORCIO… SIN DECIRLE QUE ESTABA EMBARAZADAv

los contables que participó en ellas. Está dispuesto a declarar.

—¿Jingshen lo sabe?

—Sabe una parte. Lo busqué hace dos semanas porque pensaba que, como presidente del grupo, podía ayudarnos a investigar a su propia gente.

—¿Y Wanwan?

Mi hermana frunció el ceño.

—¿Lin Wanwan? Ella fue quien me puso en contacto con un supuesto abogado. Dijo que quería ayudarme.

El corazón me dio un vuelco.

—¿Has entregado documentos a ese abogado?

—Copias. ¿Por qué?

Pensé en la expresión satisfecha de Wanwan la noche anterior.

No había mostrado la fotografía