EL DÍA QUE VOLVIÓ SU PRIMER AMOR, LE PEDÍ EL DIVORCIO… SIN DECIRLE QUE ESTABA EMBARAZADAv

edificio.

Dentro había una carta escrita a mano.

Reconocí inmediatamente su letra.

Gu Li:

Durante tres años creí que cumplir con mis obligaciones económicas era suficiente para ser un buen marido.

Pensé que, mientras nunca te faltara nada material, no tenía por qué preocuparme.

Ahora entiendo que te faltó precisamente lo que nunca quise darte: mi tiempo, mi atención y mi respeto.

No voy a pedirte otra oportunidad.

Sé que la perdí mucho antes de que me entregaras aquellos papeles.

Cuando supe que estabas embarazada, mi primer pensamiento fue cuánto