Viajé a Barcelona con una ecografía para sorprender a mi marido, pero en el aeropuerto lo vi besar a Patricia, la mujer que encontré con él antes de nuestra boda. Mientras yo escondía nuestro embarazo, él escribió: «Esta vez nadie nos interrumpirá». Hice la maleta sin enfrentarlo. Al día siguiente, Patricia me reveló quién la había invitado a aquella habitación 8 años atrás.

dices ahora?

Patricia miró hacia el ascensor.

—Porque llevo años esperando que me elija.

Lucía salió a la calle. Su teléfono vibró con un mensaje de Álvaro: «¿Dónde estás, cariño? Tenemos una vida preciosa juntos».

Aquella frase ya no le pareció una promesa. Le pareció la última pieza de una trampa.

PARTE 3
Lucía se refugió de la lluvia en una cafetería. Irene le recordó por teléfono que no necesitaba conocer cada detalle de las infidelidades para tener derecho a marcharse.

Durante años había pensado que amar era comprender, incluso