dices ahora?
Patricia miró hacia el ascensor.
—Porque llevo años esperando que me elija.
Lucía salió a la calle. Su teléfono vibró con un mensaje de Álvaro: «¿Dónde estás, cariño? Tenemos una vida preciosa juntos».
Aquella frase ya no le pareció una promesa. Le pareció la última pieza de una trampa.
PARTE 3
Lucía se refugió de la lluvia en una cafetería. Irene le recordó por teléfono que no necesitaba conocer cada detalle de las infidelidades para tener derecho a marcharse.
Durante años había pensado que amar era comprender, incluso