Vi a mi exesposa por primera vez en 8 años junto a un niño de 7 años que cantaba una canción que yo había escrito durante nuestro matrimonio. Le pregunté quién era. Ella no lloró ni discutió. Solo dijo: —Intenté decírtelo hace 8 años. Detrás de mí cayó un bolso al suelo. Cuando volteé y vi a mi madre completamente pálida, dejé de mirar al niño… y empecé a mirar a ella.

plato.

Sentí un golpe seco en el pecho.

—¿Qué pasa, Alejandro? —preguntó mi madre.

No respondí.

Me levanté y caminé hacia la entrada.

En la banqueta había un niño de unos 7 años cantando junto a una pequeña bocina. Frente a él había un vaso de plástico con algunas monedas y billetes de 20 pesos.

Pero yo apenas podía mirar el dinero.

Escuchaba aquella canción.

La había escrito yo.

Trece años antes.

Cuando no tenía empresas, camionetas ni una casa en Lomas de Chapultepec.

Cuando vivía en un departamento diminuto