de la residencia?
Miré mis manos.
Estaban más torcidas que antes.
Más lentas.
Más viejas.
⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬
Pero estaban calientes.
—No.
—¿Aunque haya sido difícil?
—Sobre todo porque ha sido difícil.
Ella no entendió.
Así que le expliqué:
—Las cosas fáciles no siempre demuestran amor. A veces el amor se ve mejor cuando alguien está cansado y aun así vuelve a preguntar si quieres cenar.
Caterina apoyó la cabeza en mi hombro.
Como cuando era niña.
—Yo tenía miedo de no poder darte una vida bonita.
—Me