preguntarle si había llegado.
Subí a mi habitación.
Saqué el suéter azul del clóset y lo dejé sobre una silla.
Pasé un dedo por aquella flor deshecha.
Durante mucho tiempo creí que amar a mi hija significaba evitar que algo malo le ocurriera.
Ahora sé que no siempre puedo hacerlo.
A veces amar significa escuchar cuando algo no encaja.
Regresar cuando una parte de ti sabe que no debes irte.
Abrir una puerta aunque tengas miedo de lo que encontrarás detrás.
Y después, cuando por fin esa persona vuelve a