PARTE 1
—¿Cómo que mi esposa fue despedida? ¿Quién demonios autorizó semejante cosa?
Alejandro Robles golpeó el escritorio con tanta fuerza que las empleadas del departamento administrativo se quedaron inmóviles.
Durante tres semanas, el director general de Grupo Robles había pasado frente al escritorio vacío de su esposa sin preguntarse dónde estaba.
Mariana Salgado llevaba tres años trabajando en aquella empresa de la Ciudad de México. Siempre llegaba antes de las nueve, vestía ropa sencilla y comía lo que preparaba en casa.
Aunque estaba casada con el dueño, jamás utilizaba