la mesa.
—Precisamente por eso estamos aquí, don Arturo. Porque esta empresa no comenzó como usted lleva veintidós años contando.
El anciano miró la primera página.
Su rostro perdió todo el color.
Mariana levantó un contrato amarillento que llevaba dos firmas.
—Antes de hablar de mi esposo, quiero contarles quién fundó realmente Grupo Robles… y qué hizo Arturo Robles para quedarse con una empresa que no era suya.
PARTE 3
—Mi padre se llamaba Joaquín Salgado —comenzó Mariana—. Y hace veintidós años era propietario del 70% de la empresa que