Óscar ya reservó la cena!
Mi esposo colgó.
Abrí Facebook y encontré una fotografía publicada hacía veinte minutos.
Ahí estaba Sergio, sonriendo frente a un hotel, rodeado de diez familiares.
El mensaje decía:
«Gracias a nuestro querido Sergio por regalarnos estas vacaciones maravillosas».
Sentí que algo se rompía dentro de mí.
Sofía seguía dormida, abrazando su pequeño salvavidas de juguete.
Entonces llamé al banco y solicité bloquear la tarjeta adicional.
Media hora después, Sergio me telefoneó furioso.
—¡Me acabas de humillar delante de todos! ¡Cuando regrese vamos a arreglar cuentas!