dos horas. Después volvió con un sobre que contenía mil dólares y una nota.
—¿Qué nota?
Elora se levantó sin responder.
Abrió un viejo cajón y sacó un sobre amarillento.
Lo puso frente a él.
Caleb reconoció el logotipo de su empresa.
Dentro había un cheque nunca cobrado y una hoja mecanografiada.
Leyó:
La relación personal entre ambas partes ha concluido. El señor Whitfield solicita que cualquier comunicación futura se realice exclusivamente mediante sus representantes.
No había firma.
Pero el mensaje llevaba su nombre.
—Yo nunca autoricé esto —dijo.
Elora