Se concentró en el desarrollo de maquinaria asequible para pequeños agricultores y en financiar proyectos técnicos mediante acuerdos transparentes.
Seguía teniendo dinero.
Seguía siendo ambicioso.
Pero ya no confundía el tamaño de su cuenta bancaria con el valor de su vida.
Una tarde de otoño, los niños celebraron su tercer cumpleaños.
Había guirnaldas colgadas entre los árboles, una tarta de chocolate y varios vecinos reunidos alrededor de una mesa.
Caleb llegó con tres regalos sencillos.
Un libro de animales para Noah.
Un pequeño camión para Oliver.
Y una muñeca de