me casé contigo para tener una boda bonita. Me casé contigo para compartir toda una vida.
Los primeros años fueron complicados.
Vivíamos en una casa rentada, comprábamos muebles usados y cuidábamos cada peso.
Yo seguía trabajando en el Ejército.
Sergio asistía a rehabilitación mientras buscaba empleo, pero varias empresas rechazaban contratarlo cuando descubrían sus limitaciones físicas.
Una tarde ayudó al propietario de un taller a reorganizar su inventario. Encontró refacciones duplicadas, compras innecesarias y pérdidas que nadie había detectado.
El dueño quedó tan satisfecho que le pagó tres mil quinientos