demostrarlo. Pero mi padre sospechaba de su hermano menor, Victor.
Conocía a Victor Blake.
Era el tío de Adrian y vicepresidente del grupo empresarial.
Un hombre elegante, siempre sonriente, que me había regalado un collar de perlas por nuestra boda.
Recordé su comentario durante una cena familiar.
«Qué pareja tan conveniente. Al menos nadie tendrá que preocuparse por un heredero inesperado».
En aquel momento pensé que solo era una broma cruel.
Ahora aquellas palabras tenían un significado aterrador.
—¿Crees que Victor está detrás de esto?
—No lo sé todavía.
Adrian