aquella ternura duró muy poco.
Porque de pronto recordé algo.
—Adrian… mi diagnóstico también podría estar equivocado.
Él levantó la cabeza.
—¿Por qué dices eso?
—Porque nunca me hicieron una segunda evaluación completa. Vanessa insistió en que era inútil. Sophie recogió casi todos los documentos y después…
Me interrumpí.
Una imagen apareció en mi memoria.
Tres años atrás, después de recibir los resultados, Sophie había llegado a casa con un sobre cerrado.
Había dicho que una enfermera se lo había entregado personalmente.
Pero yo jamás le había autorizado a recoger