ventana.
—Estoy volviendo a serlo.
Adrian asintió lentamente.
—Entonces no volveré a molestarte.
Al llegar a la puerta se detuvo.
—Hay algo más. La primera vez que te conocí, aquella noche en la montaña… fuiste tú quien organizó la evacuación, ¿verdad? Yo creía que solo estabas ayudando con las comunicaciones.
Evelyn sonrió ligeramente.
—Alguien tenía que mantener a todos con vida hasta que llegaran los helicópteros.
Adrian soltó una risa triste.
—Nunca supe quién tenía realmente a mi lado.
—Sí lo sabías —respondió ella—. Conocías a la mujer que te