MI NOVIO, UN GENERAL, SE CASÓ EN SECRETO CON OTRA MUJER. VOLVÍ AL EJÉRCITO A RECIBIR MIS ESTRELLAS… SIN QUE ÉL SUPIERA QUE YO ERA LA HIJA DEL COMANDANTE SUPREMO

algún día reconocerían su trabajo?

Evelyn la observó.

La pregunta le recordó a la mujer que había sido cinco años antes.

Ambiciosa.

Independiente.

Decidida a demostrar que no necesitaba ayuda de nadie.

—No lo sabía —respondió—. Y aprendí que el reconocimiento no siempre llega cuando lo esperamos.

Grace bajó la mirada hacia su medalla.

—¿Y nunca tuvo miedo de que su esfuerzo fuera inútil?

—Muchas veces. Pero el trabajo que hacemos sigue teniendo valor aunque nadie nos aplauda.

La capitana sonrió.

Evelyn añadió:

—Eso no significa que debamos aceptar que