de que tienes padre.
Subimos a mi habitación.
Conectamos la memoria a la computadora.
La imagen mostraba claramente a Lorena acercándose por detrás mientras yo intentaba abrir mi automóvil.
Se veía cómo me sujetaba la muñeca.
Cómo me torcía el brazo.
Y cómo me dejaba tirada en el piso.
Karla se quedó pálida.
—Esto no fue una discusión. Fue una agresión planeada.
Hicimos varias copias del archivo y las guardamos fuera de la casa.
Después comenzamos a revisar la grabación desde el principio.
Entonces descubrí algo que me dejó completamente