La mañana de mi examen, mi hermana me sujetó del brazo en el garaje y me rompió la muñeca. Mientras yo gritaba de dolor, mi padre solo dijo:

sonreía mientras me veía sufrir.

Me llamo Mariana, tengo 25 años y vivo en Guadalajara, Jalisco. Durante los últimos cuatro años trabajé como auxiliar jurídica mientras terminaba mis estudios y conseguía mi título de licenciada en Derecho.

Nunca tuve una vida fácil.

Mientras otras jóvenes disfrutaban sus fines de semana, yo revisaba expedientes, estudiaba jurisprudencia y tomaba trabajos adicionales para pagar mis gastos.

Todo ese esfuerzo tenía un propósito.

Al día siguiente participaría en un concurso de selección organizado por uno de los despachos de abogados más importantes de la