EL REGALO DE BODA QUE CONVIRTIÓ UNA CELEBRACIÓN MILLONARIA EN UNA PESADILLA

sentada a mi lado. Me preguntó si al menos había tenido buenos sueños.

Me llevé una mano al pecho.

Era exactamente el tipo de cosa que habría dicho mi madre.

—Años después, cuando los abogados del fideicomiso intentaron localizarte, solicitaron ayuda a nuestro equipo. Entonces aparecieron las irregularidades.

—¿Por qué no me buscaste antes?

Alexander guardó silencio unos instantes.

—No teníamos información suficiente para intervenir de manera responsable. Cuando finalmente confirmamos tu situación, pedí que te contactaran directamente. Tú fuiste quien encontró a los abogados primero.

Bajé la mirada.

—Pensé