salió quebrada:
—Siempre fuiste mi hijo… aunque el mundo dijera lo contrario.
Y en ese momento entendí algo que nunca volveré a olvidar:
La sangre te hace nacer.
Pero el amor…
es lo que te hace familia.
salió quebrada:
—Siempre fuiste mi hijo… aunque el mundo dijera lo contrario.
Y en ese momento entendí algo que nunca volveré a olvidar:
La sangre te hace nacer.
Pero el amor…
es lo que te hace familia.