estaban junto a la banqueta porque ese día pasaba el camión.
Entonces vi un pedazo de papel café sobresaliendo de una bolsa.
Reconocí el cordón.
Me acerqué.
Abrí la bolsa.
Y ahí estaba mi juego de ajedrez.
Todavía envuelto.
La cuerda seguía atada.
Estaba entre servilletas usadas, vasos de plástico y un plato cubierto de betún.
A lo lejos escuché el camión de basura.
Le faltaban quizá 2 calles para llegar.
Levanté la caja y sentí su peso entre mis brazos.
3 meses de mi vida habían quedado a pocos