carpeta sobre la mesa.
Miró a su hijo.
—Antes de que tu madre firme algo, Daniel, creo que todos aquí deben saber quién es realmente el dueño de esta casa… y por qué el hombre que declaraste muerto acaba de regresar.
Nadie imaginaba que aquella firma terminaría con esposas, ambulancias y una verdad que destruiría a la familia para siempre.
PARTE 3
El primero en reaccionar fue Daniel.
—¡Seguridad!
Nadie apareció.
Arturo cerró la puerta detrás de él.
—Tus guardias están hablando con agentes de la Fiscalía en la entrada.