observó unos segundos antes de decir:
—Tienes cara de llevar meses pidiendo perdón por respirar.
Intenté reírme, pero acabé contándole lo de la farmacia.
Su expresión cambió inmediatamente.
—¿Te han bloqueado el acceso al dinero que tú también has ayudado a ganar?
—Es temporal. Hay una auditoría.
—Vera, eso no es una auditoría. Es una correa.
La frase me dolió porque sabía que tenía razón.
Cuando mencioné Construinversión, Diana dejó el tenedor sobre el plato.
—¿Qué relación tienes con esa sociedad?
—Soy administradora. Supuestamente.
—¿Supuestamente?
Le expliqué que Marcos me