Le contarás lo que sabemos y avisará a Alicia.
—Entonces quiero saber qué clase de hombre tengo delante.
Eugenio intervino.
—Antes de hacer nada, debemos presentar la documentación que tenemos y dejar constancia de tus sospechas. No vamos a exponerte sin ninguna protección.
Pasamos el resto de la mañana organizando copias y una relación de fechas. Al salir, Diana me abrazó por primera vez desde que había llegado a Madrid.
—Si decides enfrentarte a él, no estarás sola.
Esa tarde esperé a Marcos en el garaje subterráneo de nuestra casa.