juzgado me atribuyó la guarda de Leo y estableció las medidas de protección y contacto que consideró adecuadas a su situación.
Marcos intentó escribirme varias veces.
Primero se disculpó.
Después aseguró que todo había sido idea de su madre.
Más tarde me acusó de haberle arruinado la vida.
Nunca respondió a la única pregunta que de verdad me importaba: cómo había podido amenazar con quitarme a nuestro hijo sabiendo que yo no había organizado aquel fraude.
Un año después llegó la sentencia del proceso principal.
Alicia fue condenada a doce