eres, un depredador, un violador, un monstruo que ha abusado de su poder de las formas más viles imaginables.
Se dio la vuelta para irse, pero se detuvo en el umbral. Y mientras espero, añadió sin voltear a mirarlo, vas a seguir fingiendo que somos un matrimonio normal. Vas a sonreír en las fiestas, vas a cumplir con tus deberes sociales y vas a vivir cada día preguntándote cuándo caeré sobre ti. Porque eso es lo que mereces, no solo destrucción, sino la anticipación tortuosa de ella.
Y salió. Dejando