y legales que supuestamente las separaban. En ese momento no eran ama y esclava. Eran dos mujeres unidas por el sufrimiento causado por el mismo hombre, determinadas a lograr justicia de cualquier manera posible.
El siguiente paso de Beatriz fue aún más audaz y peligroso. Decidió educar secretamente a los niños de Itzel. Comenzó contratando tutores privados con el pretexto de mejorar su propia educación. La sociedad encontraba esto ligeramente excéntrico. ¿Para qué necesitaba una mujer casada más educación? Pero no objetaban abiertamente.
Beatriz era rica, de buena familia y