PARTE 2 / LA ÚLTIMA VOLUNTAD

que jamás la abandoné.

El juez examinó los documentos.

Después preguntó:

—Señor Carter, ¿dispone de comprobantes de los pagos que afirma haber realizado?

Mi padre abrió su maletín.

Sacó varias hojas.

Su abogado las revisó rápidamente.

El silencio se prolongó.

Finalmente el juez preguntó:

—¿Estos son todos los documentos?

—Sí, Su Señoría —respondió mi padre.

Simmons frunció el ceño.

—Varios corresponden a gastos personales de sus clientes, no a la granja objeto de este procedimiento.

Mi madre palideció.

Pero entonces ocurrió algo inesperado.

El juez tomó otro documento.

—Hay además