muy alterada.
Pero el daño estaba hecho.
Adrian comprendió que la joven no estaba preocupada por su recuperación.
Estaba preocupada por el dinero.
Aquella misma tarde Daniel me llamó con una noticia inesperada.
—Hemos recibido información sobre el incidente del restaurante.
Dejé el bolígrafo sobre la mesa.
Acababa de salir de una reunión con mi antigua profesora.
—¿Qué información?
—La policía está investigando al agresor. Parece que conocía a Chloe.
Fruncí el ceño.
—¿La conocía?
—Tuvieron una relación hace un par de años. Se llama Nathan Cole.
Me quedé en