divorcio quedó formalizado meses después, tras completar los procedimientos legales y patrimoniales.
No fue un proceso sencillo.
Hubo desacuerdos sobre propiedades, valoraciones y obligaciones económicas.
Pero llegamos a una resolución.
Adrian conservó su participación en el centro, sujeta a los acuerdos societarios y a las consecuencias de las irregularidades investigadas.
Yo mantuve mi posición como accionista mayoritaria.
Respecto a su carrera como médico, no intervine para castigarlo ni para salvarlo de las consecuencias que pudieran corresponderle.
Su futuro profesional debía depender de su salud, su conducta y las evaluaciones pertinentes.