Me escondí en casa de mi vecina y vi llegar un camión de mudanzas con la familia de mi nuera. Mientras sacaban nuestra foto de boda y la dejaban junto a la basura, recordé lo que ella había dicho: “Con las cerraduras cambiadas será más difícil que monte una escena”. No lloré: llamé al 112. Entonces apareció un documento con mi firma.

dejaba nuevas preguntas.

Carmen guardó capturas de mensajes, grabaciones de cámaras exteriores y fotografías de todo lo ocurrido.

Una cámara situada sobre el garaje había registrado incluso la llegada de un cerrajero 2 días antes del falso viaje.

El hombre aparecía hablando con Álvaro junto a la puerta principal.

Cuando localizaron al profesional, confirmó que Álvaro le había pedido presupuesto para sustituir varios bombines.

La cita estaba prevista para aquella misma tarde.

Después de la mudanza.

Carmen sintió náuseas al saberlo.

Su intuición había sido correcta.

Si realmente hubiera viajado