Me escondí en casa de mi vecina y vi llegar un camión de mudanzas con la familia de mi nuera. Mientras sacaban nuestra foto de boda y la dejaban junto a la basura, recordé lo que ella había dicho: “Con las cerraduras cambiadas será más difícil que monte una escena”. No lloré: llamé al 112. Entonces apareció un documento con mi firma.

de la casa de Nuria, su vecina y amiga desde hacía 27 años.

Desde la ventana del piso superior se veía perfectamente la entrada de la villa.

A las 15:35 apareció el camión de mudanzas.

Detrás llegaron 3 coches.

De ellos bajaron Lucía, sus padres, su hermano, 2 primos, Álvaro y un hombre con una carpeta negra.

Carmen sintió que Nuria le apretaba la mano.

—¿Llamamos ya?

Carmen negó lentamente.

—Todavía no.

Porque en aquel instante comprendió que necesitaba ver una cosa más.

Y lo que ocurrió 40 minutos