algo, necesitamos saber hasta dónde piensan llegar.
Fue entonces cuando Carmen tuvo una idea.
Esa noche, durante la cena, comentó con aparente naturalidad:
—El viernes me voy 1 semana a Granada con mi hermana.
Lucía dejó el tenedor sobre el plato.
—¿Una semana entera?
—Sí.
Álvaro miró inmediatamente a su mujer.
Carmen fingió no verlo.
El viernes, a las 9:00, salió de casa arrastrando una maleta rosa. Se despidió desde la puerta, subió a un taxi y recorrió apenas 3 calles.
10 minutos después entraba por la puerta trasera