UNA SEMANA ANTES DE MI BODA, ENCONTRÉ UNA ECOGRAFÍA EN EL TRAJE DE MI PROMETIDO… Y LA MADRE NO ERA YO

La mujer llevaba un vestido blanco sencillo y el hombre sostenía un pequeño ramo de flores.

Probablemente acababan de casarse.

Ella reía mientras él intentaba cargar dos maletas a la vez.

Los observé un instante.

Un año antes, aquella escena me habría destrozado.

Ese día simplemente les sonreí.

—Enhorabuena —les dije.

La joven me dio las gracias.

Y seguí caminando.

No sabía si algún día volvería a enamorarme.

No sabía si tendría hijos, si compraría otra casa o si encontraría a alguien con quien compartir mis mañanas.

Por primera vez,